rIBERIA BIKEPACKING TOUR

Una historia de 735 kilómetros

Vaya por delante... rIBERIA es Un país imaginario. Que nadie lo busque en mapas, enciclopedias ni wikipedias. O por lo menos, así lo ha sido hasta ahora.
Una de las historias que puedes leer en esta web te va a hablar de una ruta de 735 kilómetros de recorrido y 12.160 metros de desnivel positivo diseñada para ser transitada en bicicleta -preferiblemente de gravel- que se distribuye sobre la superficie de cuatro comunidades Autónomas del norte de España: Aragón, Navarra, País Vasco y La Rioja. Es la historia de El gravel del Río ...y de sus montañas.
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Las cuestiones técnicas y los detalles geográficos y descriptivos que una ruta de estas características requiere se revelan a continuación en las diferentes pestañas de la web. Los recursos necesarios para acercarse a ella y pedalearla están libremente disponibles sin ningún tipo de requerimiento.
La segunda de las historias que también puedes leer en esta web es tal vez la más importante. Es la que te habla del País imaginario pero real. Un País que surge de una cultura común no escrita, o cuanto menos; poco escrita, pero compartida por los habitantes que habitan esta parte de la ribera del Ebro sea cual sea la región a la que pertenezcan.
Es la cultura del Río, de la huerta, del vivir de la tierra y de la tensión o calma que ello aporta. Es también la relación de las gentes del Río con las gentes de las Montañas, relación que se da desde antaño tanto en la ribera norte como en la ribera sur del Ebro.
Hay algo más que identifica a rIBERIA y que para bien o para mal le imprime su carácter. Aquí las cosas rara vez son para que el viajero las vea... no están pensadas para atraer turismo, están pensadas para vivir y para usar, lisa y llanamente. Poco le costará al viajero darse cuenta de ello. Hay no obstante excepciones; algunas villas de la Zona Media de Navarra o de la Rioja Alavesa en el País Vasco escapan de la norma y "visten" sus calles, los puntos donde el track coincide con el Camino de Santiago también, pero en términos generales a lo dicho nos atenemos.
El Río era tanto Río y su nombre sonaba tan vibrante -IBĒR- que ese nombre se pegó y extendió su influencia por todo el territorio dando nombre a la Península Ibérica.
En la IBERIA actual, la ruta que aquí presentamos distribuye sus kilómetros por cuatro de las comunidades Autónomas del norte de la península: Aragón, Navarra, País Vasco y La Rioja.
LA RUTA
Si estamos en Tafalla —uno de los pocos puntos de paso del track principal de rIBERIA con "aires" de ciudad—, podríamos prácticamente decir que estamos en la capital de la denominada Zona Media de Navarra. Este topónimo, aplicado a lo nuestro, sirve en parte para definir el perfil ciclista del territorio, pues durante los 80 kilómetros que el track discurre por ella la dificultad se queda también en "media"; no hay puertos relevantes, pero no es para nada llano.
También podríamos haber redactado este texto comenzando en la cercana Olite (a 4 kilómetros de Tafalla), aunque en ese caso hablaríamos de la capital desde un punto de vista turístico, puesto que estaríamos en una de las villas que por derecho propio se ha convertido en una de las más visitadas de Navarra.
Las villas que irán surgiendo a nuestro paso una vez iniciada la marcha estarán casi en su totalidad estratégicamente ubicadas, con carácter claramente defensivo, en promontorios elevados sobre campos de cereal y monte bajo salpicados puntualmente con viñedos y olivares. Será frecuente tener que esforzarse en el pedaleo al recorrer sus calles empedradas y empinadas.
Entre Puente la Reina y Estella —puntos opcionales de la ruta— compartiremos geografía y puntuales secciones de track con el Camino de Santiago y sus peregrinos. Lo notaremos sin ninguna duda si pernoctamos en cualquiera de los pueblos que atraviesa la ruta en esta sección.
Las dificultades "medias" finalizan cuando el track comienza a ascender a la Sierra de Andia en la localidad de Arínzano. Aunque administrativamente siga siendo Zona Media, para nuestras bicis ya es "Zona Alta".
Abandonamos las riberas de los afluentes del Ebro —Cidacos, Arga y Ega— entre las que hemos ido saltando hasta ahora, para adentrarnos bruscamente en el mundo de la sierra y de la montaña.
Conviene anotar el dato: la dificultad de este primer ascenso marca en cierta medida la del resto de ascensos importantes en rIBERIA. La carretera que encontraremos durante el ascenso y seguiremos durante 2 kilómetros hasta el Puerto de Lizarraga hace de línea divisoria entre las Sierras de Andia y Urbasa, dos topónimos diferentes para una misma unidad geológica.
Durante los 115 kilómetros de "Zona Alta" el denominador común será el verde intenso de la vegetación. Las extensas Campas de Urbasa se verán rotas por los "acantilados" de Ubaba y por la solitaria en extremo Sierra de Lókiz.
El track ha tomado ya dirección suroeste y el verde sigue pintando el paisaje cuando en la localidad de Kampezu entramos en la Comunidad del País Vasco y en la comarca denominada Montaña Alavesa. La estancia será breve: sin apenas descanso comenzará el ascenso —no tan exigente como los anteriores— a la Sierra de Cantabria, una cadena montañosa que para nuestras bicis será un simple paso al "universo" de La Rioja, pero que en términos geográficos conforma un largo "nervio" que da continuidad a la cadena de montañas que recorre por completo todo el norte de la Península Ibérica, sirviendo de enlace entre los Pirineos y la Cordillera Cantábrica: 1.500 kilómetros de montañas entre el Cap de Creus en el Mediterráneo y el Cabo Finisterre, el viejo "final de la Tierra" en el Océano Atlántico.
Podemos asegurar que nuestra entrada en el Universo Rioja será "por todo lo alto". El puerto-villa de La Población —de nuevo en Navarra— a 987 metros de altitud se convertirá en el mirador privilegiado que da paso a un nuevo escenario para rIBERIA. Aparece ante nuestras ruedas la gran depresión generada —ahora sí— por el Ebro entre la Sierra de Cantabria al norte y el Sistema Ibérico con las Sierras de Cameros y de La Demanda al sur. Entramos en La Rioja.
La línea más lógica a seguir es la carretera, perfectamente adaptada a los pliegues de la sierra y que ya no abandonaremos prácticamente hasta llegar a la villa amurallada de Laguardia. Aquí el pasado se percibe, y está en cierto modo resaltado por todos lados... si seguimos la secuencia, esta nos llevará escalonadamente hasta la prehistoria.
En Laguardia, estamos en el corazón de la Rioja Alavesa. Vamos completando los 45 kilómetros del track que, administrativamente hablando, corresponden a kilómetros de rIBERIA en el País Vasco.
La viticulture es la dueña casi absoluta del paisaje; da igual dónde detengamos la mirada, habrá una cepa cerca. Y siempre, no muy lejos, alguna bodega resaltando sobre el paisaje: vanguardistas y queriendo destacar en ocasiones, o tradicionales y por momentos hasta queriéndose esconder bajo la tierra en otras. Será difícil recordarlas todas.
Tras cruzar la villa medieval de Elciego, el track se viste de gala en la guggenheimiana bodega de Marqués de Riscal y nos acompaña a que nos presentemos por primera vez desde el inicio de la redacción de este texto ante las aguas del Ebro, el Río de nuestro Gravel.
Finalizadas las presentaciones, continuaremos por la soledad de la orilla izquierda hasta que el puente de Lapuebla de Labarca nos permita cruzar el río, adentrarnos en la ya de forma oficial Comunidad de La Rioja y comenzar, casi con disimulo, a elevarnos por las laderas todavía cercanas al río pero ya pertenecientes a las estribaciones de la Cordillera Ibérica.
Las primeras villas que atravesaremos en estos primeros kilómetros por la Rioja Alta nos devolverán al ambiente medieval que percibimos anteriormente en algunas villas de Navarra atravesadas por el Camino de Santiago. No durará mucho ese ambiente: cuando las ruedas comiencen a descender hacia el Valle del Iregua y el track ondule adaptándose ahora a los pliegues de la Sierra de Cameros, habremos entrado en la Rioja Oriental, el viñedo dejará de ser hegemónico y rIBERIA comenzará a adquirir su carácter más austero.
Tenemos Rioja Oriental para rato... tras unos primeros kilómetros perimetrando Logroño en los que vamos atravesando diferentes localidades por territorio típicamente ribero, el track nos adentra en el Valle del Jubera y comienza a ascender, primero con disimulo y luego ya sin contemplaciones, hacia la Sierra de Cameros. Recorremos aquí un territorio que, debido a su aislamiento, se empieza a conocer literariamente como "las Alpujarras Riojanas" y que alberga algunos de los núcleos habitados más elevados de La Rioja, como Zenzano (1.003 m) y Santa Marina (1.248 m).
En lo deportivo estamos en un territorio exigente: de los 1.330 metros de altitud de las Montañas de Zenzano, el track desciende hasta los 575 metros en los que se encuentra el puente que cruza el río Jubera y remonta de nuevo a los 1.333 metros en la ladera de Cabizmontero, ya en la Sierra de La Hez. Desde aquí, un cómodo descenso nos deposita en los 680 metros de Arnedillo. Los desniveles son, como se ve, importantes...
En el proceso hemos cambiado de geografía y hemos entrado a la cuenca del Cidacos; las características murallas rocosas de color naranja intenso dibujan un paisaje de los que es difícil olvidarse.
El Valle del Cidacos, con la cercana villa industrial de Arnedo, aporta a la ruta un punto de remanso con comodidades y servicios antes de que nos sumerjamos de nuevo en las montañas de la Cordillera Ibérica por la que, de manera informal, podríamos denominar como "La Rioja de los Dinosaurios".
El territorio alberga una gran variedad de restos de esa época geológica, algo que veremos indicado y explicado en diferentes señales y paneles informativos. Pero informaciones aparte, el territorio adquiere por momentos un verdadero ambiente de "parque jurásico" en el que, a falta de dinosaurios, podemos tener la seguridad de que, desde lejos, algún lobo nos observa.
Es en este ambiente en el que atravesamos El Hocijo, último ascenso de carácter exigente del recorrido por la Rioja Oriental y puerto que comunica Préjano con Muro de Aguas y Villarroya, núcleos estos donde la presencia humana suaviza en parte la aspereza del terreno.
Durante 40 kilómetros recorremos a media altura la Sierra de Yerga por su vertiente sur, alejados así de los "excesivos" molinos eólicos que saturan la cresta cimera de la sierra. Este transcurrir a media altura por terreno relativamente cercano a núcleos habitados da pie a una secuencia de ambientes en la que una base de terreno áspero —el de los dinosaurios— va siendo puntualmente amabilizado por plantaciones de almendros, olivos, algo de cereal y puntualmente viñedos.
En lo deportivo, en los últimos kilómetros del track en La Rioja Oriental entre Grávalos y Valverde, el recorrido reduce su exigencia. No hay ya puertos de entidad suficiente para merecer ese calificativo. Durante unos breves kilómetros entramos de nuevo en Navarra en la localidad de Fitero, y de nuevo y sin previo aviso regresamos a La Rioja más desconocida del Alhama antes de situarnos en la base de los Montes del Cierzo.
Comienza aquí la rIBERIA de Aragón, 200 kilómetros de track en los que la Sierra del Moncayo deja de ser un horizonte y se convierte en una presencia.
Los Montes del Cierzo no son una barrera demasiado exigente en lo deportivo. Unos 200 metros de ascenso y 18 kilómetros de recorrido nos separan de Tarazona, un núcleo habitado con "aire" de pequeña ciudad y punto intermedio entre etapas casi obligatorio en rIBERIA.
Son, no obstante, los montes que en esta zona del Valle del Ebro dan nombre al viento cuando este sopla frío y del norte... *Sopla Cierzo*, se dice. Un honor para ellos, un castigo para nosotros cuando se pone en marcha.
Treinta kilómetros separan Tarazona del Santuario de la Virgen del Moncayo. Todos ellos, salvo un corto descenso de apenas 2 kilómetros, en ascenso. 1.355 metros de desnivel acumulado son los que tiene el más exigente de los puertos de rIBERIA si nos ceñimos a las cifras. La realidad es que el recorrido es llevadero, con buen firme y, salvo momentos puntuales, con inclinación contenida. El ascenso a lo más alto puede evitarse, pues una sección de 12 kilómetros y 550 metros de desnivel son comunes en subida y en bajada, pero lo que eliminamos es el "faro" de la ruta. La decisión corresponde a cada cual.
Una vez descendido el "coloso" y durante 70 kilómetros, el track se ajusta a los pliegues de la Sierra del Moncayo en un constante sube-baja por sus laderas —con momentos de cierta intensidad deportiva— y por los núcleos habitados que surgen con cierta regularidad: Litago, Trasmoz, Alcalá de Moncayo... Aunque transcurre a menos altitud que la sección precedente, el recorrido se vuelve en cierto modo más agreste y solitario si cabe. Esto es algo que se percibe con más intensidad cuando traspasamos el Collado de Añón y recorremos las pistas algo rotas entre Talamantes, Tabuenca y Fuendejalón.
Estamos en el territorio conocido como Campo de Borja. Los puertos exigentes han quedado atrás, aunque no por ello hayan desaparecido los puntuales ascensos a cotas de menor entidad. Ante nuestros ojos se suceden los ya clásicos —por comunes— campos de cereal, olivos, viñedos y monte baldío.
Cuando dejemos atrás la acogedora villa de Magallón y, tras un breve esfuerzo, nos detengamos en el mirador del castro prehistórico de Cabezo El Burren, miraremos hacia el este. La magnitud de las extensiones que surgen ante nuestros ojos nos están indicando que estamos en los límites orientales de rIBERIA. La Cordillera Ibérica, que ha sido nuestra guía, vira aquí hacia el sur... despidiéndose. Nosotros tomamos ahora rumbo propio buscando de nuevo el Ebro para ir cerrando el bucle de la ruta.
Hay, no obstante, 60 kilómetros entre el Cabezo El Burrén y el momento de cruzar el Ebro en Ribaforada. En el interludio atravesamos la villa que da nombre a la comarca de Campo de Borja y, entre las pendientes del Santuario de Misericordia y los "de nuevo excesivos" molinos eólicos del Puntal, nos colocamos en lo alto del Mirador del Buste. Desde aquí, si miramos hacia el norte y si la atmósfera está limpia, percibimos ya con cierta claridad el territorio singular de Las Bardenas de Navarra y Aragón que nuestro track va a atravesar íntegramente de sur a norte.
El terreno es rápido y relativamente cómodo hasta cruzar el Ebro por segunda vez. Hemos recorrido 400 kilómetros desde que lo hicimos por primera vez en Lapuebla de Labarca, en La Rioja. En esta ocasión, el puente que lo permite se encuentra entre Ribaforada y Fustiñana. A partir de esta última comienza el ascenso a la primera de las Bardenas, La Bardena Negra.
No resulta sencillo dar con el tono equilibrado al hablar sobre las Bardenas y el ciclismo. Si realizamos el recorrido sin desviarnos a pernoctar a alguna de las "Ciudades del Desierto" que se encuentran en su perímetro, la sección de track entre el punto de entrada en Fustiñana y el punto de salida en Carcastillo es de 76 kilómetros.
Si las condiciones meteorológicas son buenas, el recorrido no dista mucho de poder ser considerado un poco como una "vía verde". El matiz es que en estos 76 kilómetros no hay pueblos ni lugares habitados, tampoco hay agua y la cobertura de telefonía móvil puede ser oscilante o directamente nula. No hay que exagerar los riesgos, pero tampoco podemos ignorarlos. Si hace mucho calor y surge algún problema, tenemos un problema... Debemos prever el ser claramente autosuficientes.
Los 400 metros de ascenso a La Plana de la Negra son, como veremos, más de bardena naranja que de negra, pero colores al margen, nos sumergen sin vacilación en el universo bardenero y sus recovecos.
Una simple línea de carretera, la NA-125, separa las dos bardenas. Bastará cruzarla para entrar en la segunda, en La Bardena Blanca.
Por momentos en Navarra y por momentos en Aragón, el track se dirige con pocas vacilaciones hacia el norte. Se "humaniza" en parte en las inmediaciones del polígono de tiro y más definitivamente cuando llegamos al Monumento al Pastor, punto oficial de entrada a las Bardenas Reales de Navarra por el norte.
Tras los "oasis" de Carcastillo y Murillo El Fruto, y ya con las Bardenas a nuestras espaldas, estamos regresando a la Zona Media de Navarra. Lo hacemos ascendiendo al que deportivamente hablando podríamos llamar puerto de Ujué, pues es un ascenso exigente. Lo que encontramos en la cima es una villa medieval semiamurallada erguida en un cerro y visible desde todos los territorios circundantes. Podríamos decir que viene a ser otro "faro" de rIBERIA, y es sin duda una de las villas más espectaculares de Navarra.
Desde lo alto, 20 kilómetros descendentes nos separan del inicio de este texto en Olite. En mitad del descenso, la villa vitivinícola de San Martín de Unx nos concede un momento de relajo.
Difícilmente hay Río sin Montañas, y en el caso que nos ocupa estas no están lejos. Su presencia dará forma de sierra a los perfiles de nuestros tracks y delimitarán, de manera algo difusa por el norte y de manera muy marcada por el sur, nuestro País imaginario.
Que nadie espere un "paseo fluvial a orillas del Rin"... rIBERIA es un País en cierto modo "áspero", muy frío cuando hace frío y tórrido cuando hace calor. En la Cuenca del Ebro el viento tiene nombre propio; se le llama Cierzo, y unas de las Montañas que atraviesa nuestro track son los Montes del Cierzo... Así pues, tal vez sea Eolo quien decida la longitud conveniente para las etapas que decidamos pedalear cada día.

Lo que podrás "sentir"
✔ PERFILES
Hemos troceado en 7 segmentos lo que hubiese sido un gráfico excesivamente largo de haber querido mantener una unidad del perfil completo de rIBERIA
Tenedlo claro, cada segmento NO INTENTA SER una etapa. Es simplemente un tramo de aproximadamente 100 kilómetros del que detallamos los kilómetros con firme asfaltado o pavimentado -paved- y los que corresponden a otro tipo de superficie no pavimentada -sterrato-. Incluimos también los datos de desnivel acumulado tanto en ascenso como en descenso.
Con esos parámetros, intentamos de alguna manera transmitir la dificultad de la zona cubierta por el segmento.








La Zona Media
Para nosotros, el Castillo de Artajona es algo más que un punto de paso más en la ruta. La razón es simple: cuando, tras el esfuerzo que nos exigirán las empinadas callejuelas que desde la villa nos remontan a lo alto, nos detengamos en la fuente al pie de las murallas, aunque no esté etiquetado como tal, podremos decir que estamos en el Mirador de rIBERIA.
Hacia el norte la vista queda limitada por las edificaciones del mismo espacio medieval en el que nos encontramos, conocido como El Cerco de Artajona. Es la vista hacia el sur la que nos muestra una línea de montañas en el horizonte que, desde la Sierra de Los Cameros en el suroeste hasta la Sierra del Moncayo en el sureste, delimita la frontera natural de nuestro "País imaginario". Es la Cordillera Ibérica, con el Río Ebro —invisible— a sus pies.
Hacia el oeste, se adivinan más que se ven las planicies de las Bardenas Reales, y cuando comencemos a pedalear y traspasemos la puerta de la muralla surgirán, perfilando el norte de rIBERIA, la Cuenca de Pamplona y la Sierra de Urbasa-Andia a la que nos dirigimos.
La Villa medieval de Ujué, con su impresionante iglesia fortificada, es otro de los faros de rIBERIA. Sus 837 metros de altitud destacan sobre los menos de 400 de las planicies circundantes —lo que la hace reconocible desde bastante lejos como un sutil repunte en el horizonte— y nos fuerzan, en términos deportivos, a considerarla más como un puerto que como una villa.
Los kilómetros que acompañan al Pantano de Alloz ejercen el papel de conexión entre ribera y sierra. La imagen del horizonte va dejando de ser una "mancha" y se va convirtiendo en montañas con carácter propio. Son el preludio de los 150 kilómetros de terreno de montaña que recorre el track de rIBERIA en su frontera norte.
Las Sierras de Andia-Urbasa y Lokiz
En el extremo más septentrional de la ruta los extensos prados de la Sierra de Urbasa y especialmente la intensidad de su casi perenne color verde marcan un contrapunto con los extensos campos de cultivos que predominan en el sur.
Los 1.495 metros de la cima de Beriain, vista en esta imagen desde la ermita de San Adrián, cierran por el norte el horizonte de rIBERIA.
El Mirador de Ubaba, conocido coloquialmente en Navarra como "Balcón de Pilatos", es uno de los puntos emblemáticos de la Sierra de Urbasa, y es también por ello uno de los puntos emblemáticos de rIBERIA. Sus compactos farallones rocosos y la gran cantidad de aves carroñeras de gran tamaño evolucionando por debajo de nuestros pies, dibujan un cuadro que seguiremos visualizando con facilidad, incluso cuando nuestro viaje haya finalizado.
A los pies de la Sierra de Urbasa encontramos una secuencia de pueblos de montaña de arquitectura y paisajes similares: bosques intercalados con prados, y roquedos vigilando desde lo alto. En la imagen: Zudaire.
Aunque a nivel administrativo no sea el caso, en la práctica los farallones rocosos de la Sierra de Lokiz delimitan con rotundidad dos de las diferentes zonas de Navarra. Por encima de las paredes; la Navarra Norte, tierra de verdes prados, bosques frondosos, lluvias —de estas aquellos—, a menudo niebla... y nieve en invierno. Por debajo la Navarra Media, cultivos de cereal, puntualmente viñedos, monte de bosque bajo y una meteorología claramente más amable.
rIBERIA transcurre por encima de las paredes de la Sierra y evita por el momento la "tentación del sur", dirigiéndose por lo alto de la Sierra hacia el oeste para hacer su entrada en la comarca de la Montaña Alavesa —ya en la Comunidad del País Vasco— sin perder ni un ápice el ambiente norteño de bosques, montañas y, quién sabe, si también lluvias y nieblas...
Las Bardenas Reales de Navarra
Lo hemos dicho en otras ocasiones: si solo pudiésemos poner aquí una foto de las Bardenas Reales, sería esta.
Nos sorprende incluso a nosotros que 80 kilómetros al sur de una de las masas forestales más compactas de Europa nos demos casi de bruces con uno de los espectáculos más desérticos de esa misma Europa.
El track de rIBERIA atraviesa de sur a norte este territorio singular compartido por las Comunidades Autónomas de Navarra y Aragón. Si no nos desviamos a alguna de las "Villas del Desierto" que perimetran la Bardena, tendremos que afrontar una sección continua de aproximadamente 75 kilómetros en la que será conveniente no olvidarse de que estamos en lo más parecido a un desierto que se puede encontrar en Europa. Sin agua, sin avituallamientos y muy a menudo sin cobertura de telefonía móvil.
Corral de Manrique, referencia del tipo de construcción —actualmente casi siempre abandonada y semiderruida— que nos irá surgiendo regularmente al paso durante el pedaleo bardenero.
En España las "cañadas" son rutas de trashumancia en las que el derecho de paso y de pasto para el ganado es incuestionable.
Desde los pastos de invierno en las cercanías de Tauste —en el sur— hasta los pastos de verano en lo más alto de la Sierra de Andia —en el norte— se contabilizan 160 kilómetros de rIBERIA. Sin ceñirse a su trazado estricto, el recorrido comparte ambiente y geografía con la Cañada denominada oficialmente como Tauste - Andia, que comunica entre sí los pastos de la geografía citada y que queda, por tanto, conceptualmente integrada en el recorrido de rIBERIA, vinculando dos mundos aparentemente distantes como el de la ribera y el de la montaña.
En la imagen de arriba: los pastos de la Sierra; en la de abajo: los pastos bardeneros.
El Paso constituye la entrada "oficial" a la Bardena desde el norte. Podemos decir que es el punto en el que los visitantes perciben que se adentran en un espacio de carácter semidesértico y con personalidad propia.
El Monumento al Pastor, que identifica el lugar, rinde homenaje a los pastores trashumantes que durante siglos han repetido el ciclo de traer aquí en invierno a las ovejas que pastan durante el verano en los increíblemente cercanos y diferentes Pirineos.
Complejo de cuevas-vivienda de Arguedas.
A pesar de estar abandonadas o relegadas mayormente a usos puramente turísticos, la cultura de las cuevas-vivienda se extiende, como podrá comprobarse, por muchos de los kilómetros de rIBERIA.
Su estabilidad térmica, que se traduce en fresco en verano y templado en invierno, no es poca cosa en esta tierra de contrastes, y algo tendrá que ver en el reciclaje de las cuevas en hoteles, bodegas e incluso directamente en viviendas.
La Rioja Alavesa
No son demasiados los kilómetros que la ruta transcurre por la Rioja Alavesa entre viñedos de revista y a los pies de la claramente impresionante Sierra de Cantabria, pero su carácter aporta una geografía de las que se fijan en la retina a un recorrido con diferentes ambientes.
El Castro berón de la actual Laguardia ubicado casi en el punto más occidental de rIBERIA hace de contrapunto al Castro vascón ubicado en el Cabezo de Burren a 130 kilómetros en línea recta hacia el sureste y en el punto más oriental de la ruta en Aragón.
Simbolizan de alguna manera lo que nosotros visualizaríamos como límites prehistóricos del territorio rIBERIA.
En las inmediaciones de Laguardia, en Elvillar, el Dolmen de La Hechicera. Un lugar adecuado para descansar hasta la eternidad.
La monumentalidad medieval de la villa de Elciego contrasta con el glamour de la Bodega Marqués de Riscal. Justo detrás se adivina la meseta elevada donde se asienta Laguardia a los pies de la Sierra de Cantabria.
Carretiles graveleros bajo los murallones rocosos de la Sierra de Cantabria entre las localidades de Kripan y Elvillar.
En Lapuebla de Labarca, llamada así por ser el lugar donde antes de la construcción del puente existía un servicio de barquero para cruzar el río, la ruta abandona el País Vasco y se adentra en la Comunidad Autónoma de La Rioja. Cruzamos el Ebro; a partir de ahora y durante 400 kilómetros hasta cruzar de nuevo el Río en Ribaforada, pedalearemos por la Cordillera Ibérica, la geografía sur de rIBERIA.
Montaña Alavesa
En lo que a geografía y ambiente se refiere, los kilómetros de rIBERIA por la Montaña Alavesa son una continuación natural del tramo que le precede por las Sierras de Lokiz y Urbasa en Navarra. Paisaje verde y húmedo con aroma cultural de la cercana Rioja Alavesa siempre presente.
En la Montaña Alavesa los horizontes están siempre cercanos. Este, el de La Muela de San Román, nos cierra el paso hacia el oeste y direcciona rIBERIA hacia la Rioja Alavesa al sur.
Rioja Oriental - Sierras de Los Cameros
De los 735 kilómetros del track, 195 corresponden a la sección que recorre La Rioja. De estos, salvo una breve secuencia inicial por La Rioja Alta, la totalidad se encuentran en la denominada Rioja Baja u Oriental. Contrariamente a lo que su toponymia podría inducir, su geografía es montañosa y escarpada, y más allá de los núcleos poblados, la despoblación y la soledad son la norma.
Aunque algo todavía veremos, la ganadería está en claro declive por falta de relevo generacional, y aunque no lo veamos y a nosotros nos rehuya, el lobo abunda.
La zona de ribera cercana al Ebro es la "máxima expresión" de rIBERIA, el lugar donde todavía la cultura de la huerta está muy presente tanto en la margen derecha del río —La Rioja— como en la izquierda —Navarra—.
En el tránsito de la ribera a la sierra no será difícil observar amplias secciones de territorio "aterrazado" en las que, salvo contadas excepciones ocupadas por olivos y viñedos, la vegetación silvestre vuelve a ocupar las terraces construidas por nuestros antepasados para facilitar los trabajos agrícolas en una época en la que el sustento venía íntegramente de la tierra y en la que había poco margen para el abandono.
En la imagen, el Valle del Iregua: la localidad de Islallana, estrujada entre las paredes del Portal de Cameros, marca el límite entre la montaña y la ribera.
Las laderas de la Sierra de Yerga se deslizan hacia el gran espacio abierto de la ribera del Ebro.
Silenciosos en esos espacios mixtos, mezcla o frontera entre ribera y sierra, se encuentran algunos de los viñedos singulares que dan renombre mundial a los vinos de La Rioja.
La Sierra de Yerga es una de las diferentes sierras que sin apenas rupturas en la geografía van cambiando de nombre, sumándose y dando forma a la Cordillera Ibérica. En la Ribera Baja de Navarra es el lugar por donde se pone el sol.
Las montañas de La Rioja Oriental están especialmente vinculadas a los ambientes paleontológicos. La razón de ello es la abundancia de pisadas (icnitas) y restos fosilizados de dinosaurios. El carácter "jurásico" que emanan las montañas es real y constante en esta zona de La Rioja.
Desde el Alto de El Hocijo las pistas descienden empinadas hacia Muro de Aguas. En el trayecto observamos cómo las antiguas edificaciones vuelven a convertirse en roca.
El nombre del lugar desde donde está hecha la foto, "Mirador de los Almendros", ya hacía intuir que en el momento adecuado la vista desde ese punto debía ser algo con categoría de "Espectáculo". Incluir en una ruta como rIBERIA, que en cierto modo surge de la cultura de la huerta, la cultura de los almendros viene a ser casi una obligación.
Estamos en Grávalos, en la vertiente sur de la Sierra de Yerga.
Aferrarse a la tierra lo llaman.
Sierra del Moncayo
Existe un faro en rIBERIA. Se llama Moncayo.
No exageramos, salvo que nos encontremos en la parte baja de los valles o en la Montaña Alavesa, será extraño el kilómetro en el que, si buscamos en el horizonte, no detengamos la vista en la silueta del Moncayo.
A menudo nos recibirá escondido bajo su típica boina, otras veces —las menos— despejado, claro e incluso nevado y con su característica nube adornándolo, como en la foto. Con tiempo cargado por humedad o por calima la montaña será una silueta tras un velo, pero sus 2.300 metros de altitud siempre se harán notar sobre los 400 metros a los que se encuentra el Ebro que fluye por sus pies.
De los 735 kilómetros del track de rIBERIA, aproximadamente 185 corresponden a la sección que transcurre por la Comunidad Autónoma de Aragón. Sería casi lo mismo que decir que transcurren por la Sierra del Moncayo, pues sea o no cierto administrativamente hablando, lo cierto es que su presencia en esa zona es tan omnipresente que para quien no se preocupa demasiado de dónde están las fronteras eso es lo que va a percibir.
El punto más elevado de rIBERIA corresponde a los 1.615 metros del Santuario del Moncayo. Es evitable, pues durante 24 kilómetros el trayecto es común en subida y en bajada. Aun así lo hemos incluido en el track, no podíamos ignorar el faro que nos ha iluminado, y aún lo seguirá haciendo durante tantos kilómetros.
La Tía Casca jamás imaginó que su vida, que nosotros imaginamos cuanto menos difícil, y su muerte, que sabemos bien desgraciada, fuesen a ser fuente de atracción y hasta cierto punto de reivindicación y orgullo en un futuro tampoco tan lejano.
La tía Casca era famosa en todos estos contornos y me bastó distinguir sus greñas blancuzcas, que se enredaban alrededor de su frente como culebras, sus formas extravagantes, su cuerpo encorvado y sus brazos disformes, que se destacaban angulosos y oscuros sobre el fondo de fuego del horizonte, para reconocer en ella a la bruja de Trasmoz...
...Se acabó con la tía Casca, pero queda su hermana... y su hija, que aún es moza y ya dicen que tiene su punto de hechicera...
Gustavo Adolfo Bécquer, "Cartas desde mi celda", Carta VI
Historias reales, ahora también historias de rIBERIA a su paso por Trasmoz, a los pies del Moncayo.
Cabezo o Cerro El Burren. Castro de la Edad de Hierro marcando el extremo suroriental de rIBERIA en contraposición al Cerro de Laguardia citado en la pestaña PAÍS VASCO.
Viñas de montaña de la DO Campo de Borja en las inmediaciones de Tabuenca. A nosotros nos parece DO Moncayo.
De una manera u otra el viñedo también es una referencia constante en rIBERIA. Las DO (Denominaciones de Origen) y las subzonas van cambiando, Riojas; Alavesa, Alta y Oriental, Campo de Borja, y Navarra con sus Valdizarbe, Tierra Estella, Ribera...
El ambiente nos está pidiendo tomarnos un rIBERIA.
... y las piedras del camino irán creciendo y creciendo, haciendo roca las casas, las tumbas y el cementerio...
José Antonio Labordeta - Ya llegó la Sanjuanada
Las Bardenas de Aragón
Es noviembre, y como se ve los ciclistas van bien abrigados. La Bardena es un lugar de extremos. Lo que en condiciones perfectas puede parecernos un recorrido por una vía verde, cuando los extremos actúan, y más aún si algo se tuerce, la palabra "Desierto" cobra todo su sentido.
Algunas situaciones sorprenden hasta a quienes frecuentamos el territorio.
Cuando decidí acercarme, atraído por la curiosidad de ver qué podían estar haciendo tres lugareños de Tauste en ese pedazo de tierra, me explicaron que plantaban melones en lo que —jamás lo hubiese imaginado— era el tejado de su vivienda, construida íntegramente en el interior de la tierra.
Más allá de para usos turísticos como hoteles o bodegas en cuevas, la tierra sigue ofreciendo su refugio para la vida diaria.
El corazón de la Bardena visto desde Aragón, uno de los momentos "estrella" de rIBERIA.
Si pedaleamos en invierno o primavera la cadena montañosa de los Pirineos, normalmente nevada, se hará más presente en nuestro horizonte norte.

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Como cualquier otro track de una ruta en un medio natural, el track de rIBERIA está "vivo". Las que puedes descargar aquí son nuestras últimas actualizaciones.
Podrás seguramente encontrar tracks de rIBERIA en otras webs o plataformas. Nosotros solo mantenemos actualizados los tracks que puedes descargar aquí. Directamente, sin registros y sin solicitud de ningún tipo de datos.
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TRACKS COMPLEMENTARIOS
La función de estos tracks complementarios es la de aportar opciones de desvio a lugares en los que es susceptible pernoctar. Habitualmente incluyen también el regreso al track principal al día siguiente salvo en algunos casos en los que el mismo track sirve tanto para la ida como para el retorno.
En el mapa están etiquetados como L1, L2, etc.
✔ Obviamente, esto no es un mapa al uso, pero es un esquema general de rIBERIA que puedes descargar para consulta sin conexión y que puede ayudarte a organizar y estructurar tu viaje.
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Lo que aquí aportamos es un listado estructurado por zonas de establecimientos vinculados al ciclismo en el territorio rIBERIA. Son principalmente tiendas de bicis en las que es posible solicitar reparaciones y poder salir de algún apuro técnico.
No es un listado completo ni cerrado, esta sección también está "viva". Y seguramente también podréis encontrar más recursos realizando búsquedas en internet.
NAVARRA
LA RIOJA
ARAGÓN

Otra manera de saber de qué va esto

El Origen
Fue hacia el año 2020 cuando de manera casual cayo en nuestras manos un artículo de períodico en el que se ponían palábras a un concepto que ya llevabamos un tiempo percibiendo de manera intangible. Lo percibíamos cada vez que añadíamos un nuevo track a la maraña de líneas que iban apareciendo en la pantalla del ordenador en la que tratabamos de organizar nuestras vivencias sobre los pedales por La Rioja Oriental y por las cercanas tierras de la ribera de Navarra y Aragón.
El artículo del que hablamos citaba el termino rIBERIA, un país alternativo tal vez era la coletilla que se añadía...
...
Correspondía seguramente a una exposición de fotografías en... no recuerdo donde.. Lo que es seguro es la autoría del concepto y de la fotografía que acompañaba al artículo y que correspondían al fotógrafo logroñes Carlos Traspaderne
Lo que viene al caso es que el concepto que se intentaba transmitir era el de que; es bastante difícil encontrar diferencias entre los habitantes de esta sección de la ribera del Ebro que ahora ocupa rIBERIA, independientemente de que esas personas vivan en la orilla norte o en la orilla sur del Río. Y en base a ello surgío el país alternativo que ahora tratamos de divulgar convertido por nuestra parte en ruta ciclista pero creyendo sinceramente que esconde un potencial para otro tipo de posibles actividades conjuntas en los territorios vinculados.
En palabras del autor el concepto fue acuñado -como casi todo lo bueno- al calor de la barra de un bar. Nosotros añadimos que no solo fue acuñado sino que se convirtío además en un libro de fotografías y en un blog, también de fotografías. En la barra del bar debía de haber algunas copas de Rioja...
Incluimos a continuación el primer párrafo del texto sobre el proyecto redactado por el propio Carlos Traspaderne en 2015 y el link al blog en donde se desarrolla el proyecto completo para quien quiera buscar remedio a la curiosidad que simplemente de entrada el texto ya genera.
Riberia: un río entre tierras
Los procesos de construcción de identidades son largos, complicados y, mayormente, absurdos. Las comunidades humanas no se forman por afinidades selectivas, sino a empellones por (sin)razones históricas, políticas, antropológicas, sociológicas y demás escasamente lógicas. Cuando un grupo de gente comparte un sitio más o menos común, tiende a buscar parecidos para liar regiones, naciones, estados, etc, casi siempre delimitados por imposiciones geográficas: mares, cordilleras, ríos. Ríos como el Ebro, un caudal de agua que suele ser complicado de vadear, que para cambiar de lado exige puentes; una obvia metáfora del encuentro voluntarioso de pueblos vecinos. Pero con el término Riberia queremos simbolizar no a entidades separadas por una vía fluvial, sino a los parecidos entre los pobladores de las orillas, que nos permiten el atrevimiento de bautizar así a su país. Si en otros sitios el río ha aglutinado a los habitantes de ambas costas, entre La Rioja, Navarra y Aragón siempre ha sido una trinchera civil que ha separado a aquellos que se parecen más de lo que creen.
link al blog en tumblr

Fotografía titulada "El Bienestar (2)" perteneciente al libro Riberia de Carlos Traspaderne.

Portada del libro Riberia y link a web de compra online del mismo.